Petirrojo

Lágrimas ahogan sus ojos vidriosos,
tez pálida y translucida.

Su sonrisa deslumbrante ilumina esta cueva
que llevaba siglos en penumbra.

La emoción le quema los adentros.
Pero los astros ya se han alineado.

El brillo de una mortecina estrella
le ha despertado.

Cántalo al viento.
El frío habita en su piel,
y las cicatrices de su alma,
le queman el corazón.

Antes de que todo empiece,
antes de que todo acabe,
tendrás que comprender la mecánica.

El corazón está resquebrajado, por el viento y el agua.

Al ángel ángel

Y el mar fue y le dio un nombre
y un apellido el viento
y las nubes un cuerpo
y un alma el fuego.

La tierra, nada.

Ese reino movible,
colgado de las águilas,
no la conoce.

Nunca escribió su sombra
la figura de un hombre.


"Rafael Alberti"

Ya

Con lo fácil que es. Completar algo roto. Aunque los pedazos no encajen a la perfección, no tiene nada de malo tratar de arreglarlo.
Y si no está roto, y si nunca hubo nada que reparar. Pero lo sientes así.
Sé que será dificil de comprender, pero no quiero que me arreglen, ni que me completen, ni que me cambien. Todo lo que hay en mi, soy yo.
No quiero que me conozcan, ni que profundicen en mi ser. Es un laberinto oscuro, insondable, en el que ni yo misma me atrevo a adentrarme. ¿Pór que nadie iba a querer perder la vida en él?
Mi corazón está cerrado bajo llave. Sumergido en aguas tenebrosas, donde las olas rompen contra un acantilado inóspito.
Para que buscar más, ¿que quieres ser de mí? Nada que yo pueda darte, mírate. Escuchame, no sé nada de mí, ¿qué pretendes saber tu de mí?

Lo he intentado por todos los medios, y esto no cambia. Soy un caso clínico.

Cold Water

"All I´ve got is your hand
Lord, can you hear me now?
or am I lost?"




Im-posible




Como arreglar algo roto desde tiempos inmemoriales. La solución a los problemas muchas veces está frente a nosotros, hay que ser lo suficientemente valiente para tomar una decisión, sea correcta o erronea. La cuestión no reside en si es la acertada o no la opción a tomar.
En mi caso, casi siempre conozco la respuesta a mis preguntas, pero el miedo me paraliza. Forma parte de mi ser.
Como aprender a cambiar, no es sencillo. Nacer y comprender, que las metas que quieres lograr pueden estar al alcance de tu mano, las rozas con las puntas de los dedos, pero que hay algo en ti, que te lo niega. Que te repite que no lo mereces, que no es para ti.
Resignarse a que no podrás conseguir algo que es habitual para los demás.
Como pelearse contra un mounstruo que está en tu interior. Mis propios demonios me delegan al margen de la realidad.


"El sueño de la razón produce mounstruos"

Yo lo llamó miedo. Por que de eso se trata. Miedo a que si ocurra, o miedo a que nunca pase.
Temor a hacer daño a quién no se lo merece, o a no ser capaz de hacer feliz a nadie. La decepción de mirarme y no comprender el porque no se que hacer.
A veces me despierto con las fuerzas suficientes para tomar la decisión. Pero según trascurren las horas, mis pesadillas vuelven y me hunden, en ese oscuro agujero que es la autocompasión. Desearía poder cumplir tus deseos.
No puedo, no sé, ni siquiera sé si lo quiero, o lo deseo...
El tiempo y el viento han hecho mella en mí. No soy quien solía ser, ni quien tu crees, y a pesar de todo, el miedo me sigue paralizando.


"El pasado nos encadena, el futuro nos tortura, he ahí porque se nos escapa el presente"
Anónimo

Jaquemate

Éramos dos peones negros que iniciaron su camino paralelo al mismo compás. Siempre nos repetíamos que ni las torres, ni el alfil blanco, se interpondrían en nuestro camino, por más dominantes que fueran, u ofensivo fuera su juego. Seguiríamos nuestros propios pasos, uno tras otro. Nunca llegué a pensar que apenas consiguiendo pasar la mitad del tablero, te volverías, y vería como el color de tu tez se aclaraba. Resultó que desvelaste toda la jugada, apenas habíamos comenzado, me despiste tan solo un segundo...y te habías ido. Me habías traicionado, te cambiaste de bando, y allí me quede, sólo.
Un simple e innecesario peón, viendo pasar la partida, al margen de los jugadores. Ni siquiera el caballo blanco se molestó en acabar conmigo. Desplazado, observe como tu ejército amenazaba mi rey. Todo quedo en suspenso. Los jugadores se tomaron un descanso.
Y yo sigo aquí, a la espera del fin, llorando tu ausencia tras mi yelmo de caballero.

"Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que crezca la maleza y te impida ver el camino" 
Proverbio Indio

Oh, Mon Cherry

No sabes exactamente cuando empezó, ni que fue lo que te empujó a ello. Pero tienes la certeza de que si te faltase no podrías sobrevivir.
Demasiado complejo para expresarlo con palabras, porque lo nuestro va mas allá de las fronteras terrenales. Somos dos espíritus que, no es que se complementen, sino que la permanencia de uno depende de la presencia del otro.
Son tantos años, tantas lágrimas, tantas sonrisas (que también las hubo) que contar nuestra historia es, como abrir el capítulo favorito de tu novela predilecta.


Como si una noche de sábado te tumbaras en el sofá con un bol de palomitas a ver "Titanic": lo tienes muy visto, pero lloras igual. Sabes que es lo que va pasar, pero sufres como el primer día. Y si termina, sabes que siempre podrás comenzar desde el principio.

Sabes que eres la parte más importante de mí, la que más merece la pena.



"Los que no saben llorar con todo su corazón tampoco saben reír"
Golda Meir